PARA ELVIS MI AMOR PELUDO DE CUATRO PATAS (19/02/2010)



19  de Febrero de 2010

 

 PARA ELVIS, MI AMOR PELUDO DE CUATRO PATAS

 

Elvis, mi amor peludo, ya ves que no hemos podido hacer más por ti.

Esta mañana nos dejaste y atravesaste el Puente del Arco Iris.

Los veterinarios y yo hemos luchado hasta el final y hemos hecho todo lo posible para que el poco tiempo que sabíamos que te quedaba de vida lo vivieras con la mayor dignidad posible. Tú, tan bueno, siempre estuviste a mi lado cuando yo estuve enferma, entonces, ¿cómo no iba a hacer yo lo mismo por tí?

 

Has sido el mejor perro que cualquier humano hubiera querido tener: bueno, cariñoso, dulce, alegre, fiel, entrañable, y tremendamente expresivo. Sólo con mirarte a los ojos y escuchar el tono de tus ladridos ya sabía lo que me estabas diciendo o "preguntando".

Hemos estado juntos doce años y cinco meses maravillosos porque he disfrutado cada minuto de tu existencia con tus ocurrencias, lametones y cariños. Cada uno de los días que hemos compartido me has alegrado la vida y me has hecho reír. Imagínate lo que ésto significa teniendo en cuenta que la vida no es precisamente un camino de rosas.

 

Recuerdo cuando llegaste a casa, un 20 de Noviembre de 1997, con dos meses y medio de vida (habías nacido el 5 de Septiembre), cobijado bajo mi abrigo. A los pocos días te llevé a casa de los abuelos y allí te "presenté en sociedad" a toda la familia. Hiciste las delicias de todos con tus orejas de color rosa y tu pequeña naricilla de cuero y tuviste la enorme suerte de ser muy querido por todos y cada uno de ellos. Tú, tan agradecido, supiste devolverles con creces todo el cariño que te habían dado. Todos han estado pendientes de la evolución de tu enfermedad y de tu estado de salud porque, en cierto modo, pertenecías un poco a cada uno de ellos. Siempre fuiste el centro de atención y el "juguete" de todos porque con esa carita, esos ojos intensamente negros y esa dulzura, nadie se podía resistir a tus encantos.

 

En fin, aquí me tienes muy triste, Elvis, mi peluche, mi angelote... Te echo de menos a pesar de que en casa está nuestra Katia. Luis también está triste. Cuando tú llegaste a casa, él tenía 9 años, era un niño, y tú le has acompañado durante gran parte de su vida hasta ahora que tiene 21.

Quiero que sepas que nos dejas un enorme vacío y que echamos de menos ese derroche de alegría que dejabas a tu paso.

La verdad, es que quiero creer que es cierto que existe el Puente del Arco Iris y que ya te has encontrado con Penny y con la abuela, mi madre, que nos dejó hace un mes, con los tíos y con Pastora, que tanto te quisieron y te mimaron. Estoy segura de que te cuidarán con todo el mimo del mundo igual que lo hicieron antes de irse de nuestro lado. Imagino que ahora podrás correr sin fatigarte y disfrutar con ellos. Así que, corre Elvis, corre sin parar hacia su lado y, desde donde estés, cuida de nosotros como un tierno angelote que eres.

No hace falta que te diga que te queremos y que no te vamos a olvidar jamás porque eso tú ya lo sabes ¿verdad? Aquí, en un rinconcito de nuestro corazón, te llevaremos siempre.

Siempre serás nuestro perro.

 

Maite

Comentarios

Anónimo ha dicho que…
Bueno mi mas humilde pesame, que lindo perrito que fue Elvis yo soy diego el dueño de Blondy y que linda dedicatiriaa le hiciste al Buen Elvis

Entradas populares de este blog

La cantante Edurne despide a su gato Paquito en redes sociales

Fallecimiento de mascotas ¿que hacer cuando nuestra mascota fallece?